una ilusión escondida

creo que estoy esperando
me dijo tiernamente
mientras me miraba
sobre la cama destendida
y su mano tomaba
lentamente la mía.

no voy a negarlo
su voz cayó en ese instante como una gota silenciosa
sobre un océano que dormía.

no voy a negarlo
el miedo apareció de pronto
y mis ojos se clavaron en el techo
y mi mano trató de esconder
mi boca
mi cara
mi frente
mi silencio
mi vida

unos días después
la alegría tocó tímidamente mi ventana
y la imagen de un niño diminuto
creciendo entre tu vientre tibio
me detuvo en la ducha
bajo el agua fría,
me detuvo frente al espejo,
me detuvo en una esquina,
me hizo sentar en el pasto
a observar las hormigas.

me recosté boca arriba
a contemplar el cielo azul,
las nubes, los pájaros,
y un viento suave
me encontró de pronto
con mi ilusión escondida
en mis ojos
entre mis brazos
en mis manos
y mi sonrisa

y salí a caminar por las calles
a contarle a la gente
que un hijo nuestro
viene muy lento empezando su travesía,
que estamos esperando un niño
de un vientre tibio,
de nuestro corazón,
del amor tierno
que une nuestras vidas.

cali, enero de 1988