
Poemas Sueltos: Se equivocó la Paloma – Rafael Alberti
En el noveno episodio de poemas sueltos te traigo el poema Se equivocó la Paloma del poeta español Rafael Alberti
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REFLEXION
Hay momentos en la vida que acontecimientos nos embisten, nos llevan por caminos que no podemos prever, que nuestra realidad se requiebra, se rompe y trastabillamos, agarrándonos del aire que tenemos a nuestro alrededor para seguir respirando, sobreviviendo a las circunstancias. Es como si estuviéramos arrastrados en una cascada que nos lleva y nos impide detenernos y pensar… Son momentos que nos piden decisiones…
¿Escuchamos nuestra razón que trata de formular razones y soluciones?
¿Escuchamos el corazón y sus sentires que como la marea vienen y van, a veces alejándonos de la costa que nos acoge y abriga?
A veces no hay tiempo para decidir, para traer a la mente los razonamientos lógicos y meditados que y analizar lo que se nos ha venido encima. Hay veces que las circunstancias deciden por nosotros. Y a veces nos equivocamos.
Llevo cierto tiempo pensando en cómo tomo y he tomado decisiones en mi vida. Cuánto mi mente ha logrado intervenir, cuánto han sido guiadas mis decisiones por el corazón, sentimientos, intuición. ¿Me he equivocado? Puede ser. Sin embargo, no soy persona de arrepentimientos; entre más aprendo más entiendo que en las encrucijadas, en los momentos que se elige el camino a seguir, la absoluta seguridad no existe. La única certeza es que hay que seguir. Que el problema central es quedarse quito, empantanarse, patinar. A veces el miedo a la equivocación nos congela.
Hay personas que se congelan cuando un impacto, una tragedia se les viene encima, otros, como “zombis” siguen adelante como cegados, sin rumbo… pocos logran mantener la calma y seguir adelante sin ninguna seguridad que no se están equivocando, que si se cometen errores quizás no puedan ser reparados, tomando decisiones por otros, su grupo familiar, la persona amada, alguien que deba ser tomado de la mano.
Mi gran enseñanza en la vida ha sido siempre seguir adelante; y si mi mente no está clara dejar que la intuición me guíe. Para mi este ha sido el único camino certero…
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA
Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú en la cumbre de una rama.)
COMENTARIOS DEL POEMA
Alberti escribe este poema recién salido de España a Paris en el momento de la caída de Madrid al entrar las fuerzas franquistas a la ciudad. Sabía que su permanencia le condenaba a él y a su mujer a una muerte segura como otros poetas y artistas. Reflexiono en los comentarios que hizo Alberti de este poema, estando todavía en el estupor de esa salida huyendo: “Cuando llegué a París mi estado espiritual era negro, desesperado […], apoderándose de nosotros, los recién exiliados españoles, el túnel de la más tremenda incertidumbre. […] una de aquellas noches, de las más solitarias, poseído de no sé qué extraños impulsos, comencé a escribir una canción, cuyo comienzo era ‘Se equivocó la paloma. /Se equivocaba. /Por ir al norte fue al sur…’ Cuando llegué al final me quedé sorprendido con el verso final: ‘Ella se durmió en la orilla. /Tú en la cumbre de una rama.’ No comprendía yo cómo en aquel sumergido estado de angustia en que me hallaba me había podido salir una canción como aquélla. La leí, la releí, no hallándole ni el más remoto rastro del estado que me invadía […] Abriéndose vuelo entre los cielos y campos de muerte que arrastraba conmigo, aquella paloma había llegado hasta mis manos, traspasándola con aire de escritura a una hoja blanca de papel que tenía sobre la mesa.”
Este sentimiento de comunión con el nuevo espacio que nos circunda después de vivir una tragedia, en la cual aparece la esperanza vestida de paloma mensajera hasta hacer de “tu corazón su casa” es algo que muchas personas sienten luego de sobrevivir angustias, miedos, pánico, desesperanza.
El momento de pararse y retomar el camino.
Esta paloma, que, aunque se equivocaba, trae paz y al final se posa durmiéndose en la orilla luego de atravesar el océano, creyendo que el trigo era agua, que el mar era cielo. Desorientada en su vuelo, encuentra la orilla mientras, Tú, ese tú imaginario de Alberti, se posa en la cumbre de una rama.
RESEÑA DE RAFAEL ALBERTI
Alberti nace el 16 de diciembre de 1902 en el puerto de Santa María en Cádiz, España. Él, sus padres y sus cinco hermanos se trasladan a Madrid en 1917 donde Rafael estudia arte. En vez de terminar el bachillerato se dedica a reproducir pinturas en el museo Del Prado. Deja de pintar y se dedica a la poesía. En 1925 reúne sus primeros poemas bajo el título “Mar y Tierra” y concursa en el Premio Nacional de Poesía, que gana, pero al ser publicada la obra el título cambia a “Marinero en tierra”.
Entabla notable amistad con los demás miembros de la generación del 27 como Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre y los pintores y cineastas Dalí y Buñuel, además de Juan Ramón Jiménez, Pablo Neruda y el francés Louis Aragon. Se casa en 1933 con María Teresa León, compañera de actividades políticas y literarias.
La radicalización política de España le exige definirse y Alberti se une a los grupos progresistas, convencido que España necesita transformarse. Los poemas de estos años serán recogidos en “Consignas” (1933), “Un fantasma recorre Europa” (1933), y “El poeta en la calle” (1938). Y la radicalización hace que los vencidos en las urnas se apoyen en una solución militar y estalla la Guerra Civil. Alberti publica en el diario republicano ABC de Madrid la columna llamada “A Paseo”. Al caer Madrid y la llegada del franquismo y sus repercusiones logra salir a Francia y en París él; y Maria Teresa viven en la casa de Pablo Neruda y Delia del Carril. Encuentra trabajo como locutor en la Radio “París-Mondiale”. En 1940 se embarca para Argentina donde vive exiliado 22 años. Da recitales de poesía, de poesía y música, hace exposiciones de pintura y en 1941 nace en Buenos Aires su hija Aitana. En 1954, publica “Baladas” y “Canciones del Paraná” poemario que musicaliza magistralmente el compositor argentino Enrique Llopis; el poema “El viento que viene y va” es de mis preferidos y lo pueden escuchar en Musicalizando.
En 1962 regresa a Europa con su esposa y se instalan en Roma. Sigue pintando, escribiendo, exponiendo. En 1977, tras treinta y ocho años de exilio, regresa por primera vez a España. Sus primeras palabras al descender del avión fueron: “Me fui con el puño cerrado y vuelvo con la mano abierta en señal de concordia entre todos los españoles”.
En España se editan sus obras, da recitales por todo el mundo y Rafael viaja con Maria Teresa a recibir condecoraciones, grados Honoris Causa de varias universidades y se le otorga el mayor premio literario en España: “El Premio Cervantes”. En 1988 muere su esposa María Teresa: cincuenta y cinco años de matrimonio y dos años más tarde se casa con la escritora y profesora María Asunción Mateo quien lo acompañará hasta su muerte.
Viaja de nuevo a América Latina donde varias ciudades le rinden homenaje, recibe en Cuba “La medalla José Martí” y en Chile “La Orden Gabriela Mistral”. Con Paco Ibáñez presenta el espectáculo poético musical “A Galopar” en el Teatro Alcalá Palas de Madrid, del que se editará un hermoso álbum en dos volúmenes, que puedes oír también en musicalizando: volumen uno y volumen dos. Ay, ¡cómo hubiera gozado estar presente en este concierto!
En sus últimos años se retira con su esposa a El Puerto de Santa María, su pueblo natal ahora parte de Cádiz, donde inicia su Fundación y dona sus obras de arte y primeras ediciones de sus libros. El 27 de octubre de 1999, se une para siempre, como era su deseo, con el mar de su bahía gaditana. No he logrado llegar a Cádiz… pero espero ir allí a rendirle tributo a este bello poeta y ser humano.
En musicalizando.con encontrarás la biografía de Alberti con enlaces a sus poemas musicalizados que tenemos en el catálogo y poemas grabados en su voz.
POEMA MUSICALIZADO
La primera musicalización del poema la hizo el compositor argentino Carlos Guastavino en 1941, año de la publicación del poema en el libro “Entre el clavel y la espada” y de allí ha sido cantada por innumerables artistas, casi siempre siguiendo la misma musicalización original de Guastavino.
Las bellas voces de Soledad Bravo, Ana Belén, Juan Manuel Serrat, Carreras, por nombrar solo algunos, hacen de este poema uno de los más musicalizados. He escogido la versión de Mercedes Sosa… las otras están en musicalizando pero te dejo estos enlaces para que las escuches:
Se equivocó la paloma – canta: Eduardo Falú
Se equivocó la paloma – canta: Ana Belén, Juan Manuel Serrat
Se equivocó la paloma – canta: Juan Manuel Serrat
Se equivocó la paloma – canta: José Carreras
Se equivocó la paloma -Amaya Uranga
En Musicalizando encuentras más poemas de Rafael Alberti musicalizados.


