Poemas Sueltos: Palabras para Julia – José Agustín Goytisolo

En el sexto episodio de poemas sueltos te traigo el poema Palabras para Julia de José Agustín Goytisolo

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REFLEXION

Vivimos en una civilización de consejos y consejeros, a nuestro alrededor están, buscando con muy buenas intenciones, ayudarnos, apoyarnos, hacer la vida más fácil, prevenirnos, etc. Así, de boca en boca van pasando los consejos, cadenas infinitas que por miles de años se repiten porque, aunque las civilizaciones cambien, y las relaciones generacionales cambien, las relaciones entre los géneros cambien, el ser humano como tal evoluciona muy lentamente. Hay personas que se especializan, ya sea en consejos prácticos o en consejos para una vida sana, mejor nutrición, hábitos más saludables, vida más plena. Hay personas mesiánicas que nos quieren aconsejar con sabidurías milenarias, algunas de esas parecen congeladas a un tiempo donde las relaciones sociales, generacionales, o de género, eran radicalmente diferentes. Hay cientos de libros y podcasts que existen a punta de consejos.

Como padres o madres, abuelos y abuelas, tíos o tías, profesores y profesoras, nos vemos obligados, por la responsabilidad que adquirimos, a dar consejos a gente joven o tenemos gente joven que amamos y nos brota del corazón palabras que ayuden, apoyen, que les hagan ver el sol y no las nubes oscuras, el vaso medio lleno y no el medio vacío…

Personalmente me cuesta dar consejos… aunque seguro mis hijos estarían en desacuerdo de tal aseveración pues con el tiempo me he dado cuenta que prefiero contar experiencias personales que reflejen lo que pienso y que de pronto sirvan como consejos.. ¿Qué tanto nos escuchan o nos han escuchado? ¿Qué tanto nuestras palabras iluminan el camino de la vida que llevan? Qué tanto el ejemplo que damos es consecuente con nuestras palabras, lo que intentamos comunicar, enseñar. ¿Los hacemos seres optimistas? ¿Les enseñamos que la vida es bella? o ¿los llenamos de nuestra displicencia, nuestros dolores y rabias, nuestros miedos? Esto es algo que siempre me he cuestiono…

PALABRAS PARA JULIA

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

COMENTARIOS DEL POEMA

Creo que cada uno ha tenido ese momento en que, enfrentados a la frustración de una persona, hemos expresado palabras de ánimo, buscando que vean la vida con amor, con esperanza, con la confianza que habrá bellos días por delante. Mi hija Daniela lleva en su pie un tatuaje que dice: “This too shall pass” (Esto también pasará… que interpreto en español como “Vendrán días mejores”. Hemos buscado decir “La vida es bella, ya verás» y que a pesar de los pesares que puedan doblegarte en un momento, tendrás alegría, tendrás amor, tendrás amigos..

José Agustín Goytisolo escribió este poema a su hija Julia, llamada Julia como su abuela, escribió el poeta un poema sencillo, sin grandes pretensiones, bello en su simpleza y profundidad. Se siente el amor del padre detrás, encima, debajo, de cada verso. ¿Debemos esconder de las personas jóvenes nuestra desesperanza cuando sentimos que la vida nos aplasta y nos embiste? ¿Qué tan honestos debemos ser? ¿En qué momento nos abrimos como un libro y compartimos las entrañas? He visto a personas con tan poco, cargando muy pesadas cargas emocionales, económicas, levantando el ánimo, sosteniendo con entereza y optimismo familias enteras cuando pareciera que el mundo se viene encima, porque otros esperan que resistas, que les ayude tu alegría, que tu canción, que tu poema, suene entre sus canciones. Agradezco a la vida que en mi camino me llevó a ser el optimista, el que da ánimo, el que espera siempre sonrisas y repite como un mantra: “La vida es bella, ya verás”. Y si, no creo que hay elección pues este mundo tal como es, es todo nuestro patrimonio y cada uno va poniendo su granito de arena sin nunca entregarse, ni apartarse, ni decir no puedo más y aquí me quedo…

Es tal vez paradójico que busque en este poema darle a Julia inspiración y optimismo…Julia es una de sus diez hijos y el fin trágico de su padre me hiela la sangre. Pero me reconfortó leer las palabras de Julia en una entrevista del periodista español Juan Carlos Ortega de la cadena SER hace solo 2 o 3 años en que ella afirma: “La vida es bellísima y tiene momentos que es esplendorosa”.

JOSE AGUSTIN GOYTISOLO

José Agustín Goytisolo nació en Barcelona el 13 de abril de 1928. Su madre, Julia Gay Vives, había sido una bella joven de la burguesía liberal ilustrada y bien pensante, una mujer culta que hablaba varios idiomas, tocaba el piano y escribió poesía. Se peinsa que fue ella que transmitió esa vena literaria a sus hijos. Doña Julia y su esposo José María Goytisolo disfrutaron de una confortable vida hasta que quedó bruscamente truncada por el estallido de la Guerra Civil Española en julio de 1936. Huyendo de la polarización y violencia política se refugiaron primero en una finca que la familia tenía y luego en un pequeño pueblo montañés cercano al Montseny. Sin embargo la guerra trajo la desgracia a la familia, ya que en una de sus idas a Barcelona, la madre fue alcanzada en el Paseo de Gracia, la Gran Vía, por una bomba de la aviación franquista, muriendo en el acto. Ella, que era el núcleo aglutinador de la familia, moría y golpearía a la familia desgarrándola..

Este episodio traumático puede ser el origen de la animadversión de los Goytisolo hacia el franquismo. José Agustín, a diferencia de su hermano Juan, tres años menor, ambos escritores, nunca militó en ningún partido pero participó en actos de protestas contra el régimen y sus poemas “cívicos” son de gran cinismo.

Terminada la guerra, los Goytisolo crecerían en la Barcelona de la post-guerra, estudiando en colegios y universidades, permanentemente vigilados por partidarios del franquismo. José Agustín decide irse entonces a Madrid.

Allí se relaciona con Emilio Lledó, José Angel Valente, Gil de Biedma y Ángel González, en el llamado grupo de Barcelona, que se reunía regularmente en el “Bar Cristal” de la calle Balmes. José Agustín fue de los primeros en sobresalir. En 1959, “Salmos al viento” lo revela como una de las voces más reconocidas de la poesía de la posguerra.

Su amistad con el cantautor Paco Ibáñez, iniciada a mediados de los sesenta, contribuyó a difundir su obra mediante multitudinarios recitales en Europa y Sudamérica, donde su verso sencillo y hondo le ganó muchos seguidores. Más tarde pondrían música a sus versos Amancio Prada, Rosa León y Joan Manuel Serrat. Versos como “Palabras para Julia”, “El lobito bueno”, “Me lo decía mi abuelito”, “Historia conocida”, “Soldado si”, “La berceuse de Julia”, etc, trascendieron de las bibliotecas a la calle

En 1993 con “La voz y la palabra”, José Agustín recitando alternando su voz con las canciones de Paco Ibáñez sobre poemas, no sólo propios, sino de muchos poetas le llevaron por toda España, viajó a Buenos Aires, Montevideo, Sarajevo y París. Estos álbumes se vendieron en toda hispanoamérica.

El 19 de marzo de 1999 José Agustín muere trágicamente al precipitarse desde una ventana. Algunos amigos comentaron que se encontraba muy deprimido, y la hipótesis del suicidio se comentó ampliamente. La familia, sin embargo, atribuyó su muerte a un desgraciado accidente mientras reparaba una persiana. Nunca se sabrá el fondo de esta tragedia.

En musicalizando.com encontrarás la biografía de Goytisolo con enlaces a sus poemas musicalizados que tenemos en el catálogo y poemas grabados en su voz.

POEMA MUSICALIZADO

Hay más de 50 versiones del más reconocido poema de Goytisolo, Palabras para Julia en reconocidas voces como Mercedes Sosa, Ismael Serrano, Rosa León, Jairo y Baglietto en vivo, Pagliaro, Jorge Nasser, versiones roqueras como la de Los Suaves y Kiko Veneno, Tania Libertad, Francisco Pesqueira, una bella versión aflamencada de Lourdes Pastor y Sandra Carrasco, el Grupo Bandola y el Grupo Suramérica, ambos de Colombia, los argentinos Diego Arolfo y Julia Zenko, la cantante israelí Dorit Reuveni, la versión instrumental del grupo Elle Belga, y la versión que hiciera con la cantante cubana Ana María García de mi album «Poesía Necesaria» que he usado para este episodio del podcast de Poemas Sueltos.

Te recomiendo escuchar el poema musicalizado Canción de cuna para Julia del mismo autor, que canta bellamente Rosa Leon.

Todas estas versiones están en el catálogo de musicalizando además de un playslit que he realizado en spotify y en youtube donde he recogido gran variedad de versiones. Disfrútalas!

VIDEOS DE MI PLAYLIST EN YOU TUBE DE PALABRAS PARA JULIA