Poemas Sueltos: Nana de la Cebolla de Miguel Hernández

En el cuarto episodio de poemas sueltos te traigo el poema Nana de la Cebolla de Miguel Hernández

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REFLEXION

Las mujeres se van haciendo madres a medida que el bebé crece dentro de ellas. Nosotros los hombres como padres, o las mujeres que esperan un hijo de su compañera, tardamos más tiempo en hacer esa conexión con ese bebé en formación, siento yo… no es una cuestión tan visceral, profunda. Pero sea como fuere, no hay duda que para mi la llegada de mis dos hijos son los momentos que más han definido mi existencia. Tenerlos en mis brazos por primera vez, tocar sus manitas y dejar que te aprieten un dedo, darte cuenta que te observan, adivinarles en una mueca una sonrisa, es una comunión con la vida difícil de aprehender en toda su magnitud. Aparecen los balbuceos, en cada sonrisa la luz del mundo, los primeros dientecitos y el mundo ríe contigo. Le agradeces a tu compañera que te ha hecho cómplice de esa inmensa alegría y sientes el callado pánico pensando en el futuro, el ejemplo que puedes dar, el estar allí presente. Te dará la vida la oportunidad de ser ese ejemplo? Te dará la vida la posibilidad de acompañarles en su desarrollo, en verles crecer buscando su espacio, su realización, su alegría? Sientes que su futuro también depende del cambio que quieras buscar a tu alrededor, dejarles un mundo mejor y enseñarles amor y esperanza?

NANA DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre
escarchaba de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol,
porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

COMENTARIOS DEL POEMA

Este poema de amor lo genera una carta que el poeta recibe de su esposa Josefina cuando esá encerrado en una prisión en Madrid. En la pobreza y crisis de la guerra civil española Josefina le cuenta que ella y su hijo sólo tenían pan y cebolla para alimentarse. Miguel Hernández, entristecido con la noticia, escribe esta Nana para desahogar su corazón y se lo envía con una carta donde le explicaba que sólo podía mostrarles su apoyo a través de la poesía.

El poema parte de una descripción de una de -posiblemente- las más lindas descripciones poéticas de una cebolla. En el trópico no tenemos una clara idea de lo que es la escarcha, como laminillas de hielo, que en la imaginación del poeta la cebolla es escarcha cerrada y pobre, hielo negro, grande y redonda.

Y en la desolación Miguel logra en la primera parte, ante la impotencia por no poder ayudar a su mujer y a su hijo recién nacido, busca mostrar un ánimo para continuar, a pesar de todo lo que están viviendo.

Luego, los versos estallan en la búsqueda de la felicidad que un niño trae al ser su risa la luz del mundo porque su risa le hace libre, le pone alas, Soledades le quita, cárcel le arranca.

Es tan grande la esperanza que su hijo trae, que justifica de una forma la lucha del poeta por una sociedad más justa, la lucha por un ideal pues su risa es la espada más victoriosa, la Vencedora de las flores y las alondras, Rivalizando del sol y siendo el porvenir de sus huesos
y de su amor.

Cómo padre, la imagen de ese niño sonriendo a su octavo mes con sus cinco dientes como cinco jazmines adolescentes, cinco azahares, cinco diminutas ferocidades, me enternece el corazón, al sentir el poeta asirse de su imaginación para ver su niño sonriendo, mientras no sepa lo que pasa, ni lo que ocurre.

MIGUEL HERNANDEZ

Miguel nace en Orihuela, Alicante, un pueblo pequeño del sur de España, el 30 de octubre de 1910. Su infancia transcurre en la Sierra Oriolana donde cuida las cabras de su familia, ordeñándolas y repartiendo su leche por el vecindario. Como pastor de cabras, Miguel inicia su amor por el campo, la luna, las estrellas, la lluvia. Asiste brevemente a la escuela Pero a los 15 años debe abandonarla y volver a cuidar las cabras.

Es la amistad con Ramón Sijé – seudónimo de su compañero del alma José Marín – estudiante, en ese momento de derecho en la Universidad de Murcia, quien lo estimula a leer libros de Gabriel y Galán, Miró, Zorrilla, Rubén Darío.

Comienza a escribir versos, que Ramón corrige, alentando a seguir su actividad creadora. Su capacidad de auto-educarse es única. Lee sin parar. A los 20 años comienza a publicar poemas en el semanario el pueblo de Orihuela y el diario El día de Alicante. A los 21 decide viajar a Madrid pero no logra emplearse y sostenerse y debe regresar a Orihuela donde publica el libro “Perito en Lunas”. Conoce a Josefina Manresa, el amor de su vida a la cual le dedicaría su poema “Menos tu vientre” que musicalizara Juan Manuel Serrat y lo puedes escuchar en el catálogo de musicalizando.com. El enlace lo encuentras en la transcripción de este podcast en mi sitio web.

Regresa a Madrid donde consigue empleo redactando historias de toreros. Sus cartas amorosas a Josefina abundan en esta época. Conoce a los poetas de Madrid de ese entonces, uniéndose a la llamada “Generación del 27: Alberti, Cernuda, Aleixandre, Salinas, Lorca. Conoce y entabla amistad con Pablo Neruda. Con ellos empieza a forjarse su compromiso con las ideas de cambio que buscaban. En diciembre de 1935 su amigo Ramón Sijé fallece en Orihuela causándole una pena que le rompe el alma y escribe para él su famosa “Elegía”.

En julio de 1936 estalla la guerra civil y se incorpora como voluntario al quinto regimiento y en plena guerra, se casa con Josefina. Miguel se enferma de una anemia cerebral aguda que le obliga a retirarse del frente de guerra para reponerse. Publica su libro “Viento del Pueblo” en 1937 y más tarde “El hombre acecha”. Su primer hijo Manuel Ramón nace y el escribe: Para el hijo será la paz que estoy forjando y al fin en un océano de irremediables huesos tu corazón y el mío naufragarán, quedando una mujer y un hombre gastados por los besos.

Su hijo muere. Sin embargo, dos meses y medio después del fallecimiento de Manuel Ramón, nace otro Manolillo: Manuel Miguel. En la primavera de 1939, Franco asume el poder y Miguel intenta cruzar la frontera de Huelva a Portugal y es detenido y encarcelado. Comienza su larga peregrinación por cárceles de toda España; Josefina trata de sobrevivir a la pobreza y al abandono. Pero Manolillo muere en los brazos de Josefina a los diez meses de edad, víctima de una infección estomacal, dos meses después de que Miguel escribiera este poema. Y Miguel padeciendo de una tuberculosis pulmonar aguda fallece en la cárcel el 28 de marzo de 1942 a los treinta y un años de edad.

En musicalizando.con encontrarás la biografía de Miguel con enlaces a sus poemas musicalizados que tenemos en el catálogo. Por desgracia no existen poemas grabados en su voz.

En musicalizando.com encontrarás la biografía de Miguel Hernández con enlaces a sus poemas musicalizados que tenemos en el catálogo; no existen poemas en su voz. En la serie «Homenaje a los Poetas en la Calle» en YouTube encontrarás videos de mis visitas a monumentos a Miguel Hernández, recitándole sus poemas.

POEMA MUSICALIZADO

El poema musicalizado que he escogido es en la voz del argentino Alberto Cortes que lo musicalizara y que luego retomaría Juan Manuel Serrat en su álbum tributo a Miguel. Escuchar como el poema y la música se van encontrado y elevándose, es sublime.

Esta es la versión de Nanas de la Cebolla interpretada por Joan Manuel Serrat en su último concierto en Madrid en Diciembre 14 de 2022. Escucha los comentarios de Joan Manuel sobre el poeta antes de interpretar la canción.