
Poemas Sueltos 2T Ep 4: Josefina Romo – Besarte la risa
En el tercer episodio de la 2da temporada de poemas sueltos te traigo el poema La Muralla de Nicolás Guillén
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POEMAS MUSICALIZADOS Y DECLAMADOS DE JOSEFINA ROMO
Puedes escuchar sus poemas declamados y recitados en la audioteca de declamando.com.
REFLEXIÓN
Este podcast es producto de un sueño…de un beso…de una sonrisa…de un beso desembocando en una sonrisa…
Tengo la suerte de tener unos sueños muy significativos, tan significativos que cambian la naturaleza de mis mañanas y a veces la naturaleza de todo mi día. Significativos no en el sentido de que les busco su significado; no consulto a Freud, ni los libros que te orientan para que explores tu mente buscando por qué sueñas esto o lo otro, qué símbolos te traen los sueños… No… No es que dude de esas guías, es que no me interesa escarbar mi mente en ese sentido.
Para mí los sueños son más bien pequeños videos, capítulos de una serie o versos inacabados de un poema. Los sueños, cuando me despierto y tengo la suerte de recordarlos, lo que recuerdo son las imágenes y cuando en el entresueño trato de recordar las imágenes, ya no sé si es mi imaginación la que poco a poco se activa o si fue el sueño lo que estoy recordando, lo que estoy viendo en mi memoria… Es tal vez una suave mezcla entre los dos, un espacio compartido de sensaciones, imaginación y fantasía.
Son normalmente momentos muy lindos, muy plácidos…y trato de prolongar el sentimiento buscando que la vida no me toque a la puerta y me haga levantar.
Esto no implica que algunos de los sueños se acerquen al espacio donde las pesadillas quieren también aparecer…como cuando me despierto con alguna alteración, una preocupación, un sueño de pérdida, o de molestia, o de enojo. Pero esos sueños aparecen muy rara vez, sobre todo en la mitad de la noche.
Los sueños del despertar son normalmente muy plácidos… a veces cojo el móvil que dejo al lado de mi cama y grabo algunos versos, no el sueño en sí, pero tal vez el pequeño inicio de un poema.
El sueño de hace unos días fue muy especial porque me desperté sintiendo un beso muy sensual, muy suave, labios que en el beso desembocaban en una leve sonrisa, me sentí besado por una sonrisa o sonreído por un beso… un beso etéreo, casi inmaterial.
Fue tan real. Abrí los ojos y miré a mi alrededor, y mis sábanas, y mi almohada me recordaron que nadie compartía mi cama y pensé que era muy niño y que un ángel me había visitado y me hubiera dado un beso.
Fue tan dulce, tan tierno ese beso que me dejó contento y meditativo. Si fue un ángel que me beso, no era en realidad muy angelical…
A veces, cuando sueño con alguna presencia amorosa, normalmente tiene relación con alguna bella persona que se cruzó en mi camino en algún momento de mi vida y me dedicó su cariño y sus caricias y llevo el recuerdo de esa persona durante ese día y en mis recuerdos agradezco el calor y los momentos que compartimos. Desde la lejanía le deseo suerte, felicidad, amor, paz…
En este caso no fue así. Pero tampoco quise pensar si ese beso era un recuerdo, porque era tan presente y tan experiencial que preferí quedarme con la sensación de que era una sonrisa buscando un protegido puerto…el protegido puerto de mis labios. Pensé que era el amor, sencillo y tierno, visitándome con la salida del sol, y la entrada de los primeros rayos de luz en mi habitación, dándome los buenos días.
PÉTALOS: QUIERO BESARTE LA RISA
Quiero besarte la risa
y sus notas cristalinas;
colgándome de los labios
parecerán campanillas;
quiero besarte la luz
que brota de tus pupilas.
¿Cómo será fría o cálida?
¿Lo mismo que cuándo miras?
Sueño mi beso estuviera
lejos del radio en que gira
lo que es, pues yo quisiera
bajo la noche tranquila
besarte lo que ninguno
hasta hoy te besaría.
COMENTARIOS DEL POEMA
Josefina Romo, la poeta española que puso estos versos en un papel tenía apenas 16 años cuando lo escribió y apareció en su primer libro de poemas La peregrinación inmóvil, aparecido en 1932. Había nacido en 1909. Conocí este poema en mi pasión por la continua búsqueda de la poesía oral, recitada, leía, declamada, musicalizada, visualizada… Este poema, musicalizado por la bella cantante y pianista española Sheila Blanco, me causó un quieto estremecimiento. Josefina y Sheila, las dos, un mágico encuentro.
En mi vida como poeta he recibido libros o poemas de muchachas o muchachos jóvenes, fui además parte de un jurado en un concurso de poesía juvenil hace algunos años y me llena de emoción leer poemas frescos, ingenuos, esperanzados, llenos de vida y amor.
De una poeta muy joven, colombiana, Carolina Palacio, recibí el poemario Cada vez me esfuerzo más. De ella estos versos:
Me desgasta explicarme a mí misma,
así que me estoy esforzando por hacerme entender menos,
por eso dejaré este poema en la mitad a pesar de que con ello me sienta fatal
pero es que me fascina sentirme así
porque es cuando más versos se incrustan, se retuercen,
y me ruegan que los deje salir.
Quiero besarte la risa es sin duda un verso lleno de amor y alegría. Y los versos en busca de la risa se cuelgan de los labios, y besando la luz emanando de las pupilas encuentran la luz que nos invade cuando miramos a la persona que amamos y el universo se ordena a nuestro alrededor.
¿Josefina se pregunta cómo será ese beso, frio en busca de calidez o cálido en busca del fuego?
En los versos siento que es un beso no realizado aún, esperando encontrar ese momento que deje de ser un sueño y se vuelva una realidad. Porque en el poema ella quisiera, bajo la noche tranquila, besarle como nadie hasta hoy le besaría. Es un beso en busca de su consumación.
El querido y recordado Mario Benedetti escribió sobre el amor y la risa en su poema
Te quiero sin mirar atrás:
Te quiero para volvernos locos de risa,
ebrios de nada
y pasear sin prisa por las calles,
eso sí, tomados de la mano, del corazón.
Te quiero por las noches en las que faltas,
te quiero como para escuchar tu risa toda la noche
y dormir en tu pecho,
sin sombras ni fantasmas,
te quiero como para no soltarte jamás.
Neruda en un poema escribió:
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire,
pero no me quites tu risa.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Soñemos, en un dulce despertar matinal, ser besados con la ternura de una leve sonrisa…
RESEÑA DE JOSEFINA ROMO ARREGUI
Josefina Romo Arregui nació en Madrid en 1909. Estudió el Bachillerato y su carrera de Letras en Madrid. Se licenció y doctoró con Premio Extraordinario en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, con su tesis sobre Gaspar Núñez de Arce. Núñez de Arce fue un poeta y político español que evolucionó del Romanticismo hacia el realismo literario y murió a principios del siglo XX. Empezando en la Universidad, publicó su primer poemario, en 1932, La peregrinación inmóvil.
En 1947 fue catedrática adjunta de Lengua y Literatura españolas y de Literatura hispanoamericana en la Universidad de Madrid y encargada del curso de Literatura Universal. Muchos alumnos que se volvieron afamados escritores la recuerdan, como Xesús Alonso Montero, Carlos Bousoño, Alfonso Sastre y Concha Zardoya entre otros. Por las tardes trabajaba en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas como becaria. Continuó siempre sus estudios en Burdeos, Francia y en otras ciudades europeas ganando concursos.
Fundó la revista Alma, junto a Miguel Ángel de Argumosa y después de la guerra civil editó Cuadernos Literarios de 1942 a 1952. Fue encargada de la colección de poesía fundada por Carmen Conde. En su labor como poeta recitó poemas en las sesiones de Alforjas para la poesía española que se celebraron en el Teatro Lara en 1948 junto a otras poetas como Josefina de la Torre, Alfonsa de la Torre y Dolores Catarineu entre otras. No he encontrado audios de sus recitaciones, lecturas o alguna entrevista.
En este tiempo publicó Cántico de María Sola, el seudónimo que ella utilizó, en 1950. Impartió clases de Literatura en los Estados Unidos, en la Universidad de Carolina del Norte en el año académico 1953-1954. En 1958 decidió emigrar a los Estados Unidos y se radica en Nueva York. Había sido pensionada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Enseñó Literatura española e hispanoamericana en el City College de la Universidad de Nueva York y, a partir de 1963, en la Universidad del Estado de Connecticut. También fue miembro del Centro de Estudios sobre Lope de Vega de la Hispanic Society y consejera de la Revista Interamericana. Estableció una cercana relación con escritores puertorriqueños en Nueva York siendo asesora literaria de la Asociación Puertorriqueña de Escritores y presidenta Honoraria del Ateneo Portorriqueño de Nueva York.
Publicó en 1964 Elegías desde la orilla del triunfo y Poemas de América en 1968. Su Auto Antología apareció este mismo año.
Hizo varios ensayos e investigaciones: Cuentistas españoles de hoy en 1944, Vida, poesía y estilo de Gaspar Núñez de Arce en 1946, producto de su disertación de doctorado.
En 1978 una enfermedad terminal la hace volver a España y pocos meses después fallece y es enterrada en una población cercana a Madrid, Villanueva del Pardillo. Solo hasta noviembre de 2023 el Consejo local, por iniciativa de la Asociación cultural Memorare homenajeó a la poeta e inició un proceso de difusión y puesta en valor de su obra. En dicho homenaje participó, entre otras personalidades, Margarita Bru Romo, sobrina de la poeta.
En la calle Arrieta, número 14 de Madrid hay una placa colocada por la Casa de Puerto Rico en España en el segundo aniversario de su muerte. En esta casa vivió antes de trasladarse a Nueva York.
Josefina cultivó una poesía al margen de la estética modernista y de las innovaciones vanguardistas, dos de las principales tendencias identificables en la producción poética de las escritoras españolas del primer tercio del siglo XX. Poco se conoce su poesía. La escritora Inmaculada Plaza Agudo analizó su poesía y la de otras poetas del primer tercio del siglo XX. Sobre la última sección del poemario La peregrinación inmóvil, titulada «Pétalos» donde está el poema “Quiero besarte la risa”, Plaza Agudo comenta: son una serie de poemas de corte popular, en algunos de los cuales es evidente la influencia de la lírica infantil, el deseo repetido por el sujeto poético femenino de infantilizarse y hacerse pequeñita. Son con frecuencia poemas caracterizados por un cierto tono naíf y una aparente intrascendencia temática, aspectos estos que llevan a asociarlos con la espontaneidad y la facilidad expresiva, dos de los tópicos más ampliamente extendidos sobre la creación poética de autoría femenina…
En la actualidad Josefina es recordada en la Universidad de Connecticut al entregar la fundación The Josefina Romo-Arregui Memorial, becas y ayudas para estudiantes de lengua hispana de Máster o Doctorado.
POEMA MUSICALIZADO
Conocí esta poeta al escuchar a la cantante y pianista española, originaria de Salamanca, Sheila Blanco cuando lanzara su álbum en 2020 Cantando a las poetas del 27. Lo grabó de septiembre a diciembre de 2019 y cada pieza es una obra de arte. En la página web dejo un enlace al video de Sheila tocando y cantando… aquí tienes una bella voz dándole alas a unos versos sencillos y tiernos…


