Poemas Sueltos 2T Ep 6: Jorge Luis Borges – Ausencia

En el sexto episodio de la 2da temporada del podcast poemas sueltos te traigo el poema Ausencia del poeta Jorge Luis Borges

Enlaces: Escúchalo en You TubeEscúchalo en ivooxEscúchalo en AppleEscúchalo en Spotify

POEMAS MUSICALIZADOS Y DECLAMADOS DE JORGE LUIS BORGES

Puedes escuchar sus poemas musicalizados en la fonoteca de musicalizando.com y poemas declamados por sus mejores intérpretes en la audioteca de declamando.

REFLEXIÓN

Todos experimentamos nuestros primeros miedos con sensaciones de ausencias. En mi experiencia de padre pienso que los primeros llantos de los bebés son por sentir ausencia, por no sentir cerca a esa persona que les puede dar seguridad, presencia, cariño, protección. ¡No es la única razón de los llantos, lo aprendí!

Después de pasar unos meses oyendo el corazón de la madre estando en el cálido vientre materno salir a un mundo de tantos y tantos sonidos y silencios debe ser un desafío. Acompañando esos latidos están los sonidos de las voces familiares. Me recuerdo hablando sobre la hermosa redondez del vientre materno de mi esposa donde mis hijos pasaron esos meses antes de salir al mundo. Muchos padres lo hemos hecho con la esperanza de que cuando salieran al mundo el sonido de nuestras voces les fuera conocido, les diera la sensación de algo conocido.

Tratamos de hacerlos sentir cómodos, pero buscamos educarlos para las ausencias. Los dejamos llorando en la cuna para que el cansancio los haga dormir…  ¡¡¡si no lo hacemos los maleducamos y nunca aprenden!!!

Los llantos de esas primeras ausencias pueden ser desgarradores. Recuerdo los llantos de mi hija Daniela cuando fue primero a la escuela; ¡esa separación de los padres! Después comienzan toda una serie de ausencias en esta vida.

La primera que recuerdo bien fue cuando me fui a un campamento de Scouts, un campamento de verano; yo debería tener como 8 o 9 años y en las noches soñaba que al mundo le aparecía una grieta y que esas dos mitades del planeta comenzaban a separarse y mi mamá quedaba en un lado y yo quedaba en el otro. Esa angustia, esa separación, esa ausencia, se volvió pesadilla por un tiempo. Como fuera luego el despertar por la noche y abrir la puerta de mi habitación y encontrar que mi cuarto flotaba en el amplio universo y veía el planeta tierra, de lejos y el sol y los demás planetas: separaciones y ausencias

Y así vamos enfrentando las ausencias, cuando se nos va el primer amor o lo dejamos como fue mi caso… A pesar del esfuerzo de buscar que se viniera conmigo. Las ausencias se sienten diferente cuando el ausente se va y deja su ausencia en ese vacío. La mayoría de los poemas de ausencia describen ese vacío, porque el que se ausenta normalmente se va abriendo camino en lugares donde ese vacío ya no está. En una novela en verso que estoy grabando como una audioserie, el personaje termina yéndose de la ciudad, ausentándose él, porque la ausencia de ella está en todas partes.

Hay ausencias de camas demasiado amplias, de sábanas sin la calidez de una piel cercana, bellos poemas han sido escritos sobre el espacio en que ya no estás… y miramos y esperamos en la ventana quien aparecerá a acompañar nuestras ausencias

Las ausencias de los migrantes son eternas. Ausencia del país, de amigos, de familia, de olores y sabores, de identidad siempre en busca de forjarse. Las ausencias de padres y hermanos, hijos que se han ido, las aquieta el tiempo. La ausencia de mi madre es constante. Hay tantas cosas que en momentos del día quiero contarle, versos que quiero leerle, algo que quiero enseñarle, porque ese compartir no solamente le daba alegría a ella, pero claro, Igualmente me daba alegría a mí, y es allí donde siento más su ausencia… esa incapacidad de compartir detalles menores. Sin embargo, en mi realidad imaginaria, le sigo compartiendo, de corazón a corazón, de mi corazón a su alma…

Ausencia

Habré de levantar la vasta vida
Que aún ahora es tu espejo:
Cada mañana habré de reconstruirla.

Desde que te alejaste,
Cuántos lugares se han tornado vanos
Y sin sentido,
Iguales a luces en el día.

Tardes que fueron nicho de tu imagen,
Músicas en que siempre me aguardabas,
Palabras de aquel tiempo,
Yo tendré que quebrarlas con mis manos.

¿En qué hondonada esconderé mi alma
Para que no vea tu ausencia
Que, como un sol terrible, sin ocaso,
Brilla definitiva y despiadada?

Tu ausencia me rodea
Como la cuerda a la garganta,
El mar al que se hunde.

Jorge Luis Borges

Visita nuestra nueva tienda poética en poeticus.shop

poeticus-black-ai-md

COMENTARIOS DEL POEMA

El poeta asume que debe reconstruir su vida, cada mañana, para poder manejar la ausencia de esa persona que se ha ido, levantar su amplia, enorme, pesada y vasta vida, que para el poeta sigue siendo su vida diaria “que aún ahora es su espejo”. Yo interpreto que Borges sigue sintiendo que la vida sigue atada a la imagen de esa persona, espejo de cuando estaba con él.

Y así, todos los lugares acostumbrados a su presencia se han tornado vanos y sin sentido, comparables a luces en el día, que no alumbran. Las tardes que tenían vida y música, llenas de palabras, las debe quebrar, olvidar, destruir, para subsistir. El poeta quiere esconder su alma en un espacio oscuro donde la luminosa luz de la ausencia, que brilla como un sol en el cenit que no se aleja hacia el horizonte dándole respiro en el ocaso.

Los últimos versos del poema me dan escalofrío. La ausencia, presente y abrumadora, le atrapa la garganta como una cuerda que alrededor del cuello le hunde en el mar, naufragando en la ausencia.

Este poema lo escogí para poeticus.shop, un sitio de poesía que estamos construyendo para compartir productos con diseños inspirados en poesía. Está recién saliendo del hormo, y este poema de Borges era perfecto para hacer las guirnaldas y rosarios poéticos que pueden ver en la tienda que ya está al aire. poeticus.shop es otra forma de difundir la poesía…

RESEÑA DE JORGE LUIS BORGES

Jorge Luis Borges (1899-1986) el gran escritor, poeta y ensayista argentino es considerado una de las figuras más influyentes de la literatura del siglo XX. Nació en Buenos Aires en 1899 y desde joven mostró una gran pasión por la literatura, influenciado por su padre, Jorge Guillermo Borges, quien era profesor y escritor. Su madre, Leonor Acevedo Suárez vivió hasta los 99 años y siempre tuvo una relación muy cercana con Borges hasta el punto de que cuando el poeta quedó ciego ella estuvo a su lado ayudándole. Borges comenzó a perder la vista en su juventud debido a una enfermedad hereditaria de su lado paterno, retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa de la vista, y quedó completamente ciego alrededor de los 55 años, en la década de 1950.

Su obra se caracteriza por un estilo erudito y una exploración de temas como el infinito, los laberintos, los espejos, el destino y la identidad lo que ha atraído a un público muy selecto. Entre sus libros más destacados se encuentran Ficciones (1944) y El Aleph (1949), colecciones de relatos mezclados de filosofía, metafísica y literatura fantástica.

Una anécdota de Borges que quiero comentar es que cuando Borges tenía 50 años Borges le propuso matrimonio a la escritora Estela Canto, regalándole el manuscrito original de El Aleph. y le dijo: “Mi madre dice que debo casarme, y he pensado en usted«. Estela, como seguro lo harían muchas mujeres con esta propuesta poco romántico, lo rechazó.

El poeta tuvo dos grandes compañeras en su vida: Elsa Astete Millán y María Kodama.

  • Elsa Astete Millán, su primera esposa. Se conocieron en la juventud y retomaron el contacto muchos años después. Se casaron cuando él tenía casi 68 años y ella 56. Sin embargo, el matrimonio no fue feliz y terminó en divorcio trece años después.
  • María Kodama, su segunda esposa, fue su alumna, asistente y finalmente su compañera de vida. Compartieron una profunda relación intelectual y emocional. Kodama lo ayudó en sus viajes y en la escritura, tomando apuntes que Borges dictaba. En 1986, muy poco antes de su muerte, Borges se casó con ella en Ginebra, Suiza, y falleció poco después.

Borges recibió numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su vida entre ellos la del Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia (1962) y el Premio Miguel de Cervantes (1979), considerado el galardón más importante de la literatura en español.

También recibió múltiples doctorados honoris causa de prestigiosas universidades como Oxford, Harvard y la Universidad de Buenos Aires.

Jorge Luis Borges fue un hombre de inteligencia aguda y una personalidad peculiar, lo que dio lugar a muchas anécdotas curiosas e inesperadas.

De estudiante, el profesor de literatura pidió en un examen a la clase analizar un artículo de una revista literaria de un escritor poco conocido llamado Jorge Luis Borges. ¡Su propio artículo! Borges, no dijo nada y escribió una crítica muy severa sobre sí mismo y lo entregó. Su maestro lo calificó sobresaliente sin darse cuenta de la ironía. Y no es que Borges sea un apellido muy común.

Borges y Neruda tenían visiones políticas muy distintas, lo que los llevó a una relación siempre tensa. Sin embargo, cuando se encontraron en Buenos Aires en una cena, Borges saludó amablemente a Neruda y le dijo con ironía: «Señor Neruda, usted y yo no nos parecemos en nada. Pero hay algo en lo que coincidimos: los dos queremos que me den a mí el Premio Nobel.» Neruda soltó una carcajada. Fue Neruda quien obtuvo el Nóbel, mientras que Borges nunca obtuvo el galardón, algo que los argentinos nunca perdonarán, con toda razón.

Borges fue opositor al régimen de Juan Domingo Perón, y en 1946 fue degradado de su cargo en la Biblioteca Municipal de Buenos Aires y asignado como inspector de aves y conejos en un mercado. Pero después del derrocamiento de Perón en 1955, Borges fue nombrado director de la Biblioteca Nacional. En su discurso de aceptación, con su característica ironía, dijo: «Dios me ha dado a la vez 800,000 libros y la oscuridad«, refiriéndose a su ceguera.

Falleció en Ginebra, Suiza, en 1986, dejando un legado literario universal que sigue siendo objeto de estudio y admiración.

POEMA MUSICALIZADO

Ausencia es tal vez uno de los poemas más recitados de Borges que se encuentran en la red, y los que hemos encontrado, con acentos de muchos países latinoamericanos y de España, los hemos subido a la audioteca de declamando. Tenemos el poema Ausencia en la voz de excelentes intérpretes como Luigi Maria Corsanico, Daniel Paludi, Javier Cuevas, Laura Sombra, Luis Ángel Valdez Méndez, lsadora Borrás, Manuel Navarro, Carlos Castillo Quintero, Fenete, Isidro y la linda voz argentina de Tes Nehuén. Ver estas declamaciones en la audioteca de declamando.

Aquí te presento mi propia musicalización del poema, versión que aún no he publicado, que será parte del álbum sólo el mar que estoy preparando a lanzar a fin de año. Serás de los primeros en escucharla. SOLO ESTÁ DISPONIBLE EN EL PODCAST POR ESTE MOMENTO