
Poemas Sueltos 2T Ep 7: Adiós ríos, adiós fuentes – Rosalía de Castro
En el séptimo episodio de la 2da temporada del podcast poemas sueltos te traigo el poema adiós ríos, adiós fuentes de Rosalía de Castro
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POEMAS MUSICALIZADOS Y DECLAMADOS DE ROSALIA DE CASTRO
Puedes escuchar sus poemas musicalizados en la fonoteca de musicalizando.com y poemas declamados por sus mejores intérpretes en la audioteca de declamando.
REFLEXIÓN
Desde Santiago de Compostela grabo este podcast, al finalizar una más de mis peregrinaciones o caminos a Santiago. Esta vez por el sendero portugues de Porto A Santiago por la variante espiritual. Con este camino espero terminar mi libro “El camino de Santiago para Latinoaméricanos” y su variante “El camino de Santiago para Hispanos” que espero terminar en unos meses.
Caminar largas distancias te da el tiempo para pensar y rememorar y fijar en la memoria pasajes tan especiales que puedes volver a ellos en momentos que necesitas reconectarte con La Paz que te brindaron.
Quisiera que escuchándome recuerdes un lugar que al rememorarlo te lleve allí y que la sensación de paz y quieta alegría haga que tu corazón se inunde de esos sentires de pertenencia, de nostalgia por el sitio, sus sonidos, su aroma… Es posible que ese sitio, ese ambiente, esté conectado a una persona… si es de la infancia puede ser tu madre, padre, hermanos, la abuela…
La nostalgia por este sitio, el saudade, puede llevar de la mano visos de tristeza, una neblina que nos cubre con el sentimiento de lo que fue.
Puede ser una casa, el jardín, un barrio, la vera de un río, un sillón en un rincón donde recordamos un beso furtivo, ese baile lento donde sentiste la primera cercanía de un cuerpo junto al tuyo y un corazón queriendo salirse desbocado.
Mis sitios, mis santuarios, están casi todos asociados a corrientes de agua… algo en mí me une, me llama a ellos: una poza en en la casa finca de mi abuelo en Mazatenango, en Guatemala, entre la casa y la zona de comedor y cocina, poza donde las ranas cantaban y pecesitos nadaban entre los lotos. Era muy pequeño pero aún lo recuerdo.
Otro lugar que me llama a la infancia es el río en Cali frente a mi casa de la infancia, en el barrio de Santa Rita, donde me bajaba de la Avenida del Rio, así llamada, a jugar entre las piedras, carreras de hojas que como piraguas y kayaks competían alegres y luego partían río abajo, se me perdían en la distancia.
Años después fue la quebrada en el Mameyal que pasaba por la casa de ladrillo que mi padre nos había construído y ya no está, quebrada que bajaba del cerro donde afloraba de las rocas, salía a la luz e iniciaba su camino cerro abajo.
Manantiales siempre me regresan a estas nostalgias tempraneras, a momentos de paz, de alegría. En mi infancia los paseos al río tenían gran popularidad y caravanas de familias salían con su olla para el sancocho a Pance, Rio Claro y otros a refrescarse en el agua que bajaba fría y clara de la cordillera.
Adiós ríos, adiós fuentes
Adiós ríos, adiós fuentes
Adiós, ríos; adiós, fuentes;
adiós, arroyos pequeños;
adiós, vista de mis ojos,
no sé cuando nos veremos.
Tierra mía, tierra mía,
tierra donde me crié,
huertecilla que tanto amo
higueruelas que planté.
Prados, ríos, arboledas,
pinares que mueve el viento,
pajarillos piadores,
casitas de mi contento.
Molino entre castaños,
noches de luz de luna
campanitas timbradoras
de la iglesia del lugar.
Zarzamoras de las zarzas
que le daba yo a mi amor
caminos de los maizales
¡adiós para siempre adiós!
¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
¡Casa donde yo nací,
dejo mi pequeño pueblo,
por un mundo que no vi!
Dejo amigos por extraños,
dejo vegas por el mar,
dejo en fin, cuanto bien quiero…
¡quién pudiera no dejar!
Adiós, adiós, que me voy,
hierbas de mi camposanto,
donde padre se enterró,
hierbas que he besado tanto
mi tierra que nos crió.
Ya se oyen lejos, muy lejos
campanas del manzanal
para mí, ¡ay! pobrecillo
nunca más me tocarán.
¡Adiós también, ay querida…
Adiós por siempre quizás!
Te digo este adiós llorando
desde la orilla del mar.
No me olvides, ay querida,
si muero de soledad…
tantas leguas mar adentro..
.
¡Adiós mi casa!, ¡mi hogar!
ROSALÍA DE CASTRO
COMENTARIOS DEL POEMA
Rosalía en este poema se despide de estos lugares, de sus nostalgias, de los sitios que ama y amo, las fuentes, los arroyos pequeños; la tierra donde se crió, la huertecilla que sembró de higueruelas, las Zarzamoras de las zarzas que ella recogía para su amor , los pinares que movía el viento, y los pajarillos piadores volando entre sus ramas.
En su lugar cantan campanitas timbradoras de la iglesia del lugar mientras camina entre maizales del pequeño pueblo donde nació.
¿Por qué se despide Rosalía? Para donde se va? Por qué ese dejar le produce esta gran nostalgia de dejar amigos por extraños, dejar vegas por el mar, dejar el camposanto, donde su padre yace… y entregarse a la soledad mar adentro.. . Clamando ¡Adiós mi casa!, ¡mi hogar!
Este poema como muchos otros, son el tributo de Rosalía a todos los emigrantes gallegos que partieron de una Galicia empobrecida a ultramar, a las costas del norte de los Estados Unidos, a las costas del Atlántico sur, Argentina y Uruguay y las islas del caribe como Puerto Rico y Cuba, que les acogieron, les dieron trabajo y a muchos riqueza que compartieron por medio de remesas con los familiares que quedaron llorando por ellos.
Por eso es duro pensar que como migrantes ya nos nos desean los descendientes de familias que otrora migraron y desplazaron o acabaron los que allí estaban. Es una paradoja histórica que se repite una y otra vez.
En las estatuas a Rosalía en Santiago y Padron están las placas donde estas colonias de migrantes le rinden tributo a la poeta que cantó su ausencia.
Las nostalgias de los migrantes son hondas y profundas y se nos aparecen todo el tiempo. Creemos que el volver de donde partimos nos llenará ese huequito en el corazón que solo se llena recordando y sintiéndonos agradecidos de los lindos recuerdos que aún nos llaman desde muy dentro.
RESEÑA DE ROSALÍA DE CASTRO
María Rosalía Rita de Castro nació en Santiago de Compostela en febrero de 1837. Es considerada una de las grandes poetas de la literatura española del siglo xix, y considerada junto con Gustavo Adolfo Bécquer, la precursora de la poesía española moderna. Nació en una casa localizada en el margen derecho del Camiño Novo, la antigua vía de entrada a la ciudad de Santiago de Compostela para todos los viajeros y peregrinos procedentes de Pontevedra.
Fue hija natural de un sacerdote, el capellán de la iglesia de Iria y de María Teresa de la Cruz Castro y Abadía una mujer soltera de 32 años que aún siendo de escasos recursos económicos era de familia hidalga, familia con cierto prestigio y clase social.
Fue bautizada a las pocas horas de su nacimiento como María Rosalía Rita y figurando como hija de padres desconocidos. Se hizo cargo de ella su madrina María Francisca Martínez, fiel sirviente de la madre de la recién nacida.
Aunque la madre llevó en secreto su embarazo parece que asumió su maternidad públicamente. La madre estaba lejos de la imagen de mujer atemorizada y preocupada por las apariencias; su independencia como cabeza de familia le otorgó libertad de criterio y de movimiento para la educación de su hija y la estrecha red familiar que la rodeó fue un apoyo importante para la niña.
Estuvo en muchas ocasiones en el campo con las hermanas de su padre y así conoció la vida del campo, de los labriegos gallegos que partían a lejanas tierras, la gran emigración gallega.
Solo hasta 2021 apareció un documento firmado ante notario en 1843 cuando Rosalía tenia 6 años en que su madre, la reconoce a Rosalía como su hija natural viviendo con ella en Padron y en Santiago donde atendió el Liceo. Allí conoce a ersonalidades destacadas de la vida intelectual juvenil del momento.
A los 19 años se trasladó a Madrid junto con la familia de una pariente. Cuál fue el motivo que la llevó a mudarse a Madrid no es claro. Un escándalo desencadenado en el Banquete de Conxo, en el que participaron varios miembros del Liceo pudo ser la causa en la que estuvo envuelto Eduardo Pondal, el poeta que junto a Rosalía son los pioneros del Rexurgimiento.
Un año después de llegar a Madrid, Rosalía publicó un folleto de poesías escrito en lengua castellana que recibió el título de La flor, y que fue acogido con simpatía por parte de Manuel Murguía, quien hizo referencia a él en La Iberia y quien se hiciera su esposo en 1858 cuando ella cumple 21 años.
La relación que existió entre la pareja divide a los biógrafos rosalianos: desde idílicos cuadros conyugales hasta la imagen de una mujer solitaria, carente de felicidad y escéptica ante el amor. Sin embargo, su esposo fue lel gran animador de su quehacer literario, siendo él responsable de la publicación de Cantares gallegos. A los siete meses de casarse, Rosalía dio a su primera hija Alejandra (12 de mayo de 1859) sin embargo Aura, la siguiente nació 10 años después. Vinieron luego mellizos seguidos de Amara y Adriano Honorato quien falleció de un año a consecuencia de una caída.
El matrimonio cambió de domicilio en múltiples ocasiones por la inestabilidad laboral de su marido y la salud de Rosalía que se fue deteriorando. Rosalía se fue despidiendo de lugares una y otra vez.
Los últimos años de la vida de Rosalía transcurrieron en la comarca de Padrón, lugar en el que había pasado su infancia. El cáncer de útero que padecía se fue complicando progresivamente desde 1883, mermando cada vez más a la ya de por sí débil salud de la escritora.Tras tres días de agonía falleció al mediodía del 15 de julio de 1885 a los 48 años. Recibió sepultura al día siguiente en el cementerio de Adina en Iria Flavia. Cabe anotar que su cadáver fue exhumado en 1891 para ser llevado solemnemente a Santiago de Compostela, donde fue nuevamente sepultado en el Panteón de Galegos Ilustres.
Hay dos hechos interesantes relacionados a su muerte: uno, que encargó a sus hijos que quemasen los trabajos literarios que, ordenados y reunidos por ella misma, dejaba sin publicar. En sus últimos minutos, delirante, y nublada la vista, dijo a su hija Alejandra: «abre esa ventana que quiero ver el mar«, y cerrando sus ojos para siempre, expiró…». Sin embargo, desde Padrón es imposible ver el mar. El mar fue en Rosalía una perenne tentación de suicidio.
Escribir en gallego la época en la que vivió Rosalía implicaba gran valentía intelectual pues la lengua gallega estaba muy desprestigiada y menospreciada; el castellano era la lengua de la cultura y la lengua de la clase intelectual dominante. Rosalía otorgó prestigio al gallego al usarlo en su obra cumbre Cantares gallegos y afianzó así el renacer cultural de la lengua. Rosalía sobresalió no solo por Cantares gallegos, le siguió Follas novas y luego En las orillas del Sar, que publicó en castellano.
En la actualidad, la figura de Rosalía de Castro sigue siendo objeto de una abundante bibliografía y recibiendo una constante atención crítica, tanto en España como en el extranjero; en las últimas décadas sus poemas han sido traducidos al francés, alemán, inglés, ruso y japonés.
POEMA MUSICALIZADO
Te invito primero a buscar el video que junto a las estatuas de Rosalía en Padrón y Santiago hice de este poema. Pero te invito también a ver los videos poéticos de este poema que hay en youtube, como el de Inmaculada de Miguel y el MediaLab Colorida de Galicia con el poema declamado sobre bellas imágenes de Galicia. Estos poemas están igualmente en la audioteca de declamando.com
La más conocida musicalización de este poema es la del cantor español Amancio Prada que tantos poemas y poetas ha musicalizado como lo pueden ver en la fonoteca de musicalizando.com. Aquí lo traigo en gallego… conociendo el poema en español no es dificil entender el gallego en esta bella interpretación…
Versión rock del grupo gallego ASTAROT en gallego
Versión recitada por Inmaculada de Miguel en español
Versión recitada por MediaLab Colorida en gallego




