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notas del autor sobre la creación de este libro »
“en nuestra casa” tuvo una larga gestación de aproximadamente 10 años. Aunque la mayoría de los poemas fueron escritos entre 1988 y 1991, no vieron la luz del día hasta 1998. Casi todos estos poemas se quedaron guardados, escondidos, esperando... A finales de 1991, el secuestro de nuestra hermana, por la guerrilla colombiana y su detención por más de seis meses mientras recibíamos amenazas de todo tipo, hizo que toda mi familia se dispersase y termináramos Cuca, nuestra hija Daniela y yo en Miami en 1992. El miedo, la rabia, la angustia, la culpa, todo se juntó en esta salida tan dolorosa para todos. Era incongruente que sintiéndonos siempre a la izquierda de la visión política que nos circundaba, fuéramos golpeados por un extremo "político" que perdía más y más su norte...
Dejamos atrás a Fantasía, un paraíso que habíamos construido en las afueras de Cali, llamado el Mameyal, el oasis de mi familia Gamboa, la cuna donde el agua de su manantial enloquece o hace poetas. Nuestro paraíso de colores, donde las plantas y cada animal eran bautizados por Cuca con cariño y humor, como Libardo, nuestro árbol de limones, y Flor, nuestra pastor collie, la coli-flor, se quedó atrás, desarraigando nuestros corazones y deshilachando fibras del alma. Atrás se quedó Germán y su risa contenida, Santos y su deambular por la vida. Se quedaron los amigos, los compañeros de trabajo, los lugares comunes, cálidos, cotidianos.
Apareció un nuevo trabajo, viajes, nuevos desafíos, acostumbrarse a una nueva vida, el desafío de un medio que paso a paso cuestionábamos con rabia.
Y los poemas escritos en Fantasía quedaron escondidos en minúsculos libritos. Varias veces los traté de sacar de su escondite y trabajar, limpiar, re-escribir… pero el dolor era muy grande. Solo hasta que mi primo Cesar Gamboa y su editorial me siguieron la pista y me pusieron contra la pared, fue que los poemas fueron saliendo a flote y con ellos de la mano, como en una mágica ceremonia de limpieza, “en nuestra casa” tomó forma y se publicó en 1998. Gracias Cesar por la perseverancia. En el epílogo del libro , soltamos las amarras, nos despedimos de fantasía y nos lanzamos a esta vida de emigrantes y vivir en el exilio.
El lanzamiento se realizó en Cali, Colombia, en Febrero de 1999. Una entrevista en el Diario "El País" fue publicada sobre este nuevo libro y mi obra.
Manos tiernas cohabitan en El Mameyal; algunos permanecen, otros también han partido, algunos volverán, nuevos llegarán... Miguel Fernando cuida con Mónica y Alana los bosques, Mateo camina por las lomas, Carmen Lira riega sus helechos, Eduardo combate los incendios, Isabelle aromatiza los atardeceres. Todos ellos, unos y otros, están en los poemas de “en nuestra casa”. |
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